La escalada bélica en Medio Oriente volvió a instalar incertidumbre en los mercados internacionales y reconfiguró las expectativas económicas globales. El economista Gabriel Caamaño advirtió que el fuerte salto en el precio del petróleo introduce un nuevo shock sobre la economía mundial, con impacto directo en la inflación, las decisiones de política monetaria y la dinámica de los mercados financieros. Según explicó, el principal interrogante de los inversores es determinar si el aumento del crudo se trata de un fenómeno transitorio o de un cambio con mayor persistencia. "Estamos terminando de ver si estamos ante un shock con cierto nivel de permanencia", señaló. En ese sentido, destacó que el petróleo tiene un peso determinante en la economía global por su impacto sobre la logística y los costos productivos. "Cuando se producen saltos tan rápidos y tan significativos en el precio del petróleo lo que se produce es una retracción de la curva de oferta", afirmó. El economista indicó que el mercado está reaccionando con una marcada volatilidad frente a cada señal política o militar vinculada al conflicto. "Cuando el mercado dice 'la guerra se larga', se cae todo. Sin embargo, ante las pérdidas de algunos fondos y la necesidad de cubrir retiros de inversores, se produjo una liquidación de posiciones que presionó los precios a la baja". En el plano local, Caamaño destacó que el principal factor que permitió iniciar el proceso de desinflación fue el cambio en la política fiscal. "El cambio de régimen fiscal fue fundamental y es de las mejores cosas que hizo el gobierno", afirmó. En Europa, agregó, incluso empezó a debatirse la posibilidad de subas de tasas ante el impacto inflacionario del petróleo. La incertidumbre también alcanzó a los activos que tradicionalmente funcionan como refugio en momentos de crisis. Según indicó, el consumo continúa afectado y los ingresos reales no logran recuperarse plenamente. "Es una economía que está pesada por el lado de la actividad", afirmó. En este contexto, Caamaño consideró que el gobierno aprovecha un calendario político sin elecciones para avanzar en correcciones pendientes. "Este año debería aprovecharse para ajustar muchos precios relativos", explicó, en referencia principalmente a las tarifas de servicios públicos y a cambios en la política de subsidios energéticos. De acuerdo con su análisis, el proceso de estabilización continúa en marcha, pero enfrenta un entorno internacional más incierto y una economía doméstica que todavía muestra señales de fragilidad. "Cuando entrás en un régimen de inflación más baja, bajar cada punto cuesta más", concluyó.
La escalada en Medio Oriente genera incertidumbre económica
El fuerte aumento del precio del petróleo por el conflicto en Medio Oriente crea un nuevo shock para la economía mundial, afectando la inflación y la política de los bancos centrales. El economista Gabriel Caamaño analiza la situación, destacando que para Argentina el factor clave fue el cambio en la política fiscal, pero se necesita un régimen monetario claro para una estabilización completa.